Cirugía Refractiva
La cirugía refractiva corrige miopía, hipermetropía y astigmatismo, reduciendo o eliminando la dependencia de gafas y lentillas. La técnica adecuada —láser excimer o lente intraocular fáquica— se decide tras un estudio personalizado de la córnea y la graduación.
Quién puede optar a ella
- Dependencia de gafas o lentillas en el día a día
- Graduación estable durante al menos el último año
- Mayor de 18-21 años, según la técnica
- Sin patología corneal activa que contraindique la cirugía
Diagnóstico
- Topografía corneal
- Paquimetría (grosor corneal)
- Estudio de superficie ocular y calidad lagrimal
Tratamiento
- LASIK: láser bajo un lentículo corneal, recuperación muy rápida
- PRK: tratamiento de superficie, indicado en córneas más finas
- Lentes intraoculares fáquicas (ICL): para graduaciones altas donde el láser no es la mejor opción
Preguntas frecuentes
¿El resultado de la cirugía refractiva es definitivo?
Corrige la graduación existente de forma estable. Con los años puede aparecer presbicia, ajena a esta cirugía, como le ocurre a cualquier persona.
¿Duele la intervención?
No. Se realiza con anestesia tópica. Puede notar molestias leves las primeras horas tras la cirugía.
¿Cuándo recupero la visión?
Con LASIK, la mejoría es prácticamente inmediata. Con PRK, el proceso es más gradual, en torno a una semana.
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